Acariciando la intimidad: Mi experiencia con los masajes perineales

El ambiente estaba tranquilo y relajante en la habitación. Me encontraba acostada en una camilla, con las piernas ligeramente abiertas y los ojos cerrados mientras el terapeuta comenzaba a aplicar suaves movimientos en la zona perineal.

Inicialmente sentí una ligera incomodidad, pero pronto me di cuenta de que la sensación era agradable y relajante. El terapeuta me explicó que los masajes perineales ayudan a preparar el cuerpo para el parto, reduciendo el riesgo de desgarros y episiotomías durante el parto.

A medida que continuaba el masaje, comencé a sentir una sensación de conexión con mi cuerpo que nunca había experimentado antes. Era como si estuviera descubriendo una parte de mí que había estado oculta todo este tiempo.

El terapeuta me guió a través de cada movimiento, explicando cómo cada uno ayudaba a estirar y fortalecer los músculos de la zona perineal. A medida que avanzaba la sesión, pude sentir cómo mi cuerpo se relajaba aún más y se preparaba para el parto.

Cuando la sesión finalmente terminó, me sentí completamente relajada y en paz. Había descubierto una nueva forma de conectarme con mi cuerpo y de cuidarlo durante el embarazo. Y aunque no sabía qué depararía el parto, sabía que estaba lista para enfrentarlo con confianza y fuerza.

Después de esa sesión, comencé a realizar los masajes perineales con regularidad en casa, como me había recomendado el terapeuta. Me sorprendió lo fácil que era hacerlos y cómo me ayudaban a sentirme más tranquila y preparada para el parto.

Durante el parto, pude sentir cómo los masajes perineales habían fortalecido mi zona perineal. Aunque todavía sentía la presión y el dolor del parto, no experimenté desgarros ni necesité una episiotomía. Sentí que mi cuerpo había hecho un gran trabajo y estaba agradecida por haberme tomado el tiempo para cuidarlo durante el embarazo.

Después del parto, volví a visitar al terapeuta para una sesión de masajes perineales de recuperación. Me ayudó a aliviar cualquier dolor o incomodidad que pudiera tener y me dio consejos sobre cómo seguir cuidando mi cuerpo durante la recuperación posparto.

Mirando hacia atrás, estoy agradecida por haber descubierto los masajes perineales y cómo pueden ayudar a preparar y cuidar el cuerpo durante el embarazo y el parto. Fue una experiencia que me permitió conectarme con mi cuerpo de una manera nueva y poderosa y me dio la confianza para enfrentar el parto y la recuperación con fuerza y ​​determinación.

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